Durante un estudio patrimonial previo a una planta fotovoltaica documentamos una singular infraestructura hidráulica histórica que sigue revelando cómo se gestionó el agua en territorios con escasos recursos hídricos.
Durante los trabajos de prospección arqueológica previos a la construcción de una planta fotovoltaica en la provincia de Albacete (Castilla-La Mancha), el equipo de Ideas Medioambientales ha documentado una galería drenante o qanat de casi 3 kilómetros de longitud, con 46 lumbreras conservadas y otras 13 desaparecidas identificadas mediante fotografía aérea histórica. El hallazgo, estudiado en colaboración con el Dr. Miguel Antequera Fernández y el grupo de investigación ESTEPA, ha permitido documentar un nuevo tramo de aproximadamente 1.000 metros de esta infraestructura hidráulica milenaria, aportando nuevo conocimiento sobre uno de los patrimonios más desconocidos de nuestro país.
Un hallazgo inesperado durante nuestros trabajos de prospección
En Ideas Medioambientales solemos encontrar evidencias arqueológicas de gran interés durante los trabajos de campo asociados a Estudios de Impacto Patrimonial. Sin embargo, en esta ocasión nos encontramos ante un elemento que nos sorprendió especialmente por sus dimensiones, su estado de conservación y el escaso conocimiento que existía sobre él fuera del ámbito local.
Durante una prospección arqueológica realizada en el marco de un proyecto de energía renovable, documentamos una infraestructura hidráulica subterránea excavada en la roca. Tras iniciar su estudio y consultar bibliografía especializada, comprobamos que se trataba de una galería drenante, conocida también como qanat, foggara, mina de agua o viaje de agua.
¿Qué es un qanat?
Los qanats constituyen una de las obras de ingeniería hidráulica más antiguas y eficientes desarrolladas por la humanidad. Su origen se sitúa en Persia y el área del Cáucaso durante el I milenio a.C., desde donde esta tecnología se expandió por Oriente Medio, el norte de África y posteriormente por la Península Ibérica.
Su funcionamiento es relativamente sencillo y extraordinariamente eficaz: una galería subterránea ligeramente inclinada intercepta los niveles freáticos o las capas permeables del subsuelo, permitiendo captar y conducir el agua por gravedad hasta zonas de consumo o regadío.

A diferencia de los pozos convencionales, estos sistemas aprovechan la pendiente natural del terreno y minimizan la evaporación, una ventaja fundamental en regiones áridas y semiáridas como el sureste peninsular. Este sistema permitía disponer de agua de forma constante reduciendo al mínimo las pérdidas por evaporación, una ventaja fundamental en regiones áridas y semiáridas.
Aunque solemos asociar estas obras al mundo islámico, España conserva miles de ejemplos repartidos por diferentes territorios, nada extraño dada nuestra herencia y acervo cultural. Investigaciones recientes han inventariado más de 8.000 galerías drenantes en nuestro país, especialmente concentradas en el arco mediterráneo y el sureste peninsular.
Un sistema hidráulico de gran complejidad
La infraestructura que documentamos forma parte de un sistema hidráulico mucho más amplio que una simple galería subterránea. El sistema fue excavado aprovechando los materiales permeables de una alineación de calizas y margocalizas que actúan como zona de recarga natural. Desde el punto de captación hasta la alberca donde desemboca el agua, el recorrido alcanza prácticamente los 3 kilómetros de longitud.


Además de la conducción principal, identificamos elementos asociados como:
- Bocamina
- Lumbreras o pozos de ventilación
- Alberca de almacenamiento
- Acequias de distribución
- Estructuras auxiliares para su mantenimiento


Durante los trabajos de campo localizamos 46 lumbreras conservadas y otras 13 actualmente desaparecidas o colmatadas, identificadas mediante el análisis de fotografía aérea histórica.
Las lumbreras: la huella visible de una obra subterránea
Uno de los rasgos más característicos de los qanats son las lumbreras. Desde el exterior suelen aparecer como alineaciones de pequeños pozos distribuidos regularmente sobre el terreno.
En nuestro caso, la mayoría de ellas se encuentran separadas aproximadamente 50 metros entre sí y presentan formas circulares o cuadrangulares. Algunas han sido selladas por motivos de seguridad, mientras que otras conservan elementos modernos de protección que evidencian labores relativamente recientes de mantenimiento.




Estas alineaciones de lumbreras constituyen a menudo el único indicio visible de una infraestructura hidráulica que discurre completamente oculta bajo la superficie.
Patrimonio hidráulico y sostenibilidad
Uno de los aspectos que más nos llamó la atención durante el estudio fue comprobar cómo estas infraestructuras representan un modelo de aprovechamiento sostenible del agua desarrollado siglos antes de la aparición de las tecnologías modernas.
Gracias al uso exclusivo de la gravedad, estos sistemas permitían abastecer comunidades y regadíos sin necesidad de bombeos mecánicos ni consumo energético. Su diseño aprovechaba el conocimiento acumulado sobre geología, hidrología y topografía local.
Este carácter sostenible explica que muchas galerías drenantes permanecieran operativas hasta fechas relativamente recientes.
Investigación y colaboración para conservar el patrimonio
Gran parte de la información utilizada para interpretar este hallazgo ha sido facilitada por el Dr. Miguel Antequera Fernández y el grupo de investigación ESTEPA (Estudios del Territorio, Paisaje y Patrimonio), referencia nacional en el estudio de las galerías drenantes españolas. Sus investigaciones han permitido catalogar miles de sistemas de este tipo y poner en valor uno de los patrimonios hidráulicos más desconocidos de nuestro país.
Nuestro trabajo de campo ha permitido complementar esa documentación previa mediante la localización de un nuevo tramo de aproximadamente 1.000 metros de longitud, contribuyendo así al mejor conocimiento y protección de esta singular infraestructura.
La importancia de documentar estos elementos durante los estudios patrimoniales
Experiencias como esta ponen de manifiesto la relevancia de los Estudios de Impacto Patrimonial como herramienta para identificar, documentar y valorar elementos culturales que en muchas ocasiones pasan desapercibidos.
Aunque algunos sistemas hidráulicos históricos han sido ampliamente estudiados, otros continúan fuera de los inventarios patrimoniales o presentan escasa documentación técnica. Su localización y caracterización permiten ampliar el conocimiento sobre la gestión histórica del agua y facilitan la adopción de medidas para su conservación.
Para nuestro equipo, este tipo de hallazgos demuestra que el patrimonio cultural no se limita a yacimientos arqueológicos o edificios históricos. Bajo nuestros pies siguen existiendo infraestructuras que explican cómo las comunidades del pasado afrontaron desafíos tan actuales como la escasez de recursos hídricos.
Conclusión
La documentación de este qanat nos ha permitido conocer mejor una tecnología hidráulica que durante siglos garantizó el abastecimiento de agua en territorios con condiciones ambientales complejas.
Desde Ideas Medioambientales consideramos que la identificación y estudio de este tipo de infraestructuras constituye una parte esencial de la gestión responsable del patrimonio cultural. Cada nuevo elemento documentado contribuye a comprender mejor la historia del territorio y aporta información valiosa para su conservación futura.
Porque proteger el patrimonio no consiste únicamente en conservar los grandes monumentos; también implica reconocer el valor de aquellas obras que, aunque permanezcan ocultas bajo la superficie, siguen formando parte de nuestra memoria colectiva.

.avif)


.avif)




