Nuestra Huella de Carbono

Aunque en Ideas Medioambientales nos gusta dejar huella allí por donde vamos, y dejamos siempre una buena impresión en todos los sitios por los que pasamos, hay una parte de nuestro trabajo que, lejos de dejar un bonito recuerdo en nuestro entorno o favorecer un desarrollo responsable, impacta negativamente en el mismo; Se trata las emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs) asociadas a nuestra huella de carbono.

Y aunque somos conscientes del impacto ambiental de nuestras actividades, y hemos actuado sobre aquellos aspectos más relevantes y directos, no ha sido hasta los últimos años que nuestra vocación nos ha llevado a preocuparnos por analizar, comprender y buscar, con rigor y compromiso formal, la forma de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a nuestras actividades.

Evidentemente, y dado que nuestro trabajo tiene un fuerte componente de campo y de visita a clientes y administración, sabíamos que el uso de nuestra flota de vehículos de empresa era previsiblemente uno de nuestros puntos débiles, motivo por el que hace tres años comenzamos a analizar y planificar nuestra logística y a internalizar y controlar dentro de nuestro sistema de gestión los consumos, mantenimientos e incidencias que íbamos detectando.

Posteriormente, y ante la oportunidad que brindaba el Real Decreto 163/2014 de crear un registro de huellas de carbono estandarizado y reconocido de forma oficial, decidimos dar el paso adelante y comenzar a calcular bajo este estándar nuestra huella de carbono.

De ahí a nuestro actual registro no ha habido más que un paso que cada vez estamos más contentos de haber dado, ahora sólo nos queda demostrar que reducimos nuestras emisiones, y en un futuro incluso compensarlas.

¿Qué es la Huella de Carbono?

La huella de carbono de una organización cualquiera no es más que el cálculo de las emisiones totales de gases de efecto invernadero que las actividades realizadas por la misma, ya sean directas o indirectas, liberan a la atmósfera, suponiendo un primer paso para definir el grado de contribución al calentamiento global de la organización y las posibilidades existentes para la reducción y mejora de dicho impacto.

Para Ideas Medioambientales la huella de carbono es además:

  1. Una herramienta de sensibilización interna y externa en relación al impacto de nuestras actividades sobre el medio ambiente.
  2. Una forma de predicar con el ejemplo y demostrar que el análisis, control y reducción de los impactos ambientales de nuestras actividades puede redundar en beneficios interesantes para las empresas.
  3. Un indicador más que interesante sobre la eficiencia de nuestras actividades al adoptarlo como un ratio de emisión frente a las unidades de trabajo adecuadas.
  4. Una herramienta más para marcar nuevos objetivos en la reducción de nuestro impacto ambiental.
  5. Un elemento diferenciador, indicativo de nuestro compromiso por el medio ambiente y el desarrollo sostenible.

¿Cómo hemos calculado la nuestra?

Para calcular la huella de carbono de nuestra organización Ideas Medioambientales ha tenido en cuenta los siguientes alcances marcados por la normativa:

Vehículo de Ideas en Toledo
Vehículo de la flota de Ideas Medioambientales

Alcance 1:

Son las emisiones directamente asociadas a la actividad.

En nuestro caso son las correspondientes al uso de combustibles en la flota de vehículos y al uso de gases refrigerantes en los sistemas de aire acondicionado de los mismos vehículos y de las oficinas.

Es la huella de carbono de la que somos directamente responsables y sobre la que nuestras actuaciones implicarán una reducción inmediata del impacto actuando directamente sobre los factores que lo generan.

 

Generación y transporte de energía eléctrica
Generación y transporte de energía eléctrica

Alcance 2:

Son las emisiones indirectamente asociadas a la actividad.

En nuestro caso son las correspondientes a la energía eléctrica que gastamos en nuestras oficinas de Albacete, y que aunque no supone una generación directa de emisiones desde Ideas, sí que es responsable de la emisión de gases por parte del mix eléctrico del que nos abastecemos.

 

 

 

Como base para el cálculo de la huella de carbono de Ideas Medioambientales se adoptó el año 2014 (hay que tener en cuenta que el estudio se realiza y finaliza en 2015). En breve nos pondremos manos a la obra para ver qué hemos conseguido durante el 2015, con las actuaciones que hemos iniciado a lo largo de este año pasado, y qué tenemos que hacer para continuar por el buen camino.

Por otro lado, no descartamos en próximas ediciones continuar trabajando en pro de extender el alcance de nuestra huella a factores indirectos de segundo grado (marcados por la normativa como Alcance 3) consistentes en emisiones indirectas relacionadas con factores como el desplazamiento al centro de trabajo, utilización de productos y servicios de terceros, logísticas externas, etc.

¿Qué nos sale?

Aunque nuestra huella no es especialmente relevante, dada la actividad que desarrollamos, para nosotros en tan importante como la que más, así que nos ha preocupado y  mucho entrar en el máximo nivel de detalle a la hora de calcularla, definirla y marcar los ratios de generación que nos guiaran camino de una adecuada reducción de las emisiones.

Distribución de la Huella de Carbono en Ideas durante 2014
Distribución de la Huella de Carbono en Ideas durante 2014

La mayor parte de nuestra huella, prácticamente el 90%, como ya preveíamos, viene asociada al consumo de combustibles en el parque móvil de la empresa. Este consumo está altamente ligado a nuestra actividad, pues depende del volumen de trabajos de campo y visitas que realicemos. Así, durante el año 2014 realizamos un total de 160.448 km. y nos gastamos más de 11.500 litros de gasoil para hacerlos, generando una emisión equivalente de gases de efecto invernadero de 28,5 Toneladas.

Al no tener ninguna emisión fugitiva de gases refrigerantes en ninguno de los sistemas, no hemos tenido que sumar esta parte proporcional. Nuestro sistema de mantenimiento de equipos nos permite “garantizar” esta ausencia de fugas, que quedarán reducidas en la práctica a incidentes de campo que se pudieran generar en los vehículos.

Por último está nuestro consumo de energía eléctrica, que se corresponde con el 10% restante. En este ámbito de la huella, gracias a las actuaciones ya realizadas por la empresa en base a sus propios objetivos ambientales, el 60% del consumo se debe al aire acondicionado, y el 23% al uso de equipos informáticos, siendo consumos como el de la iluminación prácticamente despreciables. De esta forma, tenemos al año un consumo eléctrico total de 9.026 kWh, lo que ha supuesto una emisión indirecta de 3,1 Toneladas.

¿Y ahora qué?

Sólo hemos empezado a trabajar con la huella de carbono, y nos queda mucho camino por delante que emprendemos con la mayor de las ilusiones.

Ahora nos toca demostrar que nuestro plan de reducción de emisiones funciona, y que somos capaces de lograr, para el presente ejercicio 2016, una reducción efectiva de nuestras emisiones.

Para controlar nuestros avances nos hemos marcado una serie de objetivos, y para ello utilizamos ratios de emisión en función de diferentes unidades productivas (adaptadas a cada caso concreto). Esto nos permite marcar hitos de reducción efectiva de nuestras emisiones con independencia a que nuestra producción aumente.

Tenemos unos objetivos claros y cuantificables que nos permitirán alcanzar una reducción del 10% para el año 2016 en las emisiones de GEIs por kilómetro recorrido por nuestra flota de vehículos, y de un 9% en las emisiones de GEIs por día laboral.

A futuro nuestro objetivo será siempre la máxima reducción de nuestras emisiones asociadas, e incluso la realización de actuaciones para la compensación de nuestra huella de carbono. Nuestra ilusión, como siempre, que nuestra huella pase de ser negativa a ser positiva para nuestro entorno.

 

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