Nociones sobre los anfibios: Características y origen.

Las tasas de extinción de los vertebrados han aumentado en el último siglo, encontrándose muchas especies al borde de desaparecer. Dentro de los vertebrados, los anfibios son el grupo más amenazado. Según la Lista Roja de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), podrían extinguirse más de un 40% de las especies de este grupo, perdiendo una cantidad de patrimonio natural desorbitado y con ello, información genética que ha tardado millones de años en construirse.

¿Que son los anfibios y qué los hace únicos?

La palabra anfibio (Amphibia) proviene del griego, μφί, amphí (ambos) y βίος, bíos (vida), ambas vidas, dicho así de aquellos seres que cumplen parte de su ciclo vital en el agua y en el medio terrestre. Los anfibios actuales son muy diversos, pudiendo cumplir su vida en medio totalmente acuático, terrestre o ambos.

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Imagen 1: Ejemplar adulto de Rana iberica. Fotografía tomada por Carlos García Díaz-Miguel

Los anfibios forman un grupo antiguo que fue el primero capaz de colonizar el medio terrestre, que hasta entonces estaba dominado por los invertebrados. Algunas características de este grupo son:

  • Ectotermos y piel permeable: al igual que los peces y reptiles, la temperatura corporal depende de fuentes externas del entorno. Su piel, es algo que siempre llamó la atención desde que pudimos observarlos y estudiarlos. Esa piel húmeda y desnuda, es su única protección frente a agresiones. No poseen plumas, pelo y en la mayoría de las ocasiones, no poseen partes duras. Y gracias a esa piel controlan su hidratación, ya que no beben agua, la absorben a través de la piel, motivo por el que se hallan en ambientes húmedos y suelen tener hábitos nocturnos.
  • Su alimentación es muy poco flexible tras la metamorfosis. Son absolutamente zoófagos. De hecho, de todos los grupos existentes en el planeta tierra, es el que mayor dieta zoófaga posee. Sin excepción, todas las especies de anfibios se alimentan de otros animales, capturando a su presa y engulléndola entera en la mayoría de los casos. Hay algunas especies en las que se han encontrado hongos y materia vegetal, pero de forma muy parcial.
  • Los anfibios crecen durante toda su vida. Desde la metamorfosis hasta que llegan a la adultez, su crecimiento es muy rápido, una vez llega la madurez sexual, el crecimiento sufre una deceleración, por lo tanto, hay una relación entre tamaño y edad. Cuando nos cruzamos un ejemplar de Bufo spinosus de gran tamaño, lo más probable es que estemos ante un ejemplar hembra (tienen mayor tamaño) muy longevo. Algunos anuros, como Epidalea calamita tienen que aumentar su peso 300 veces desde su metamorfosis en sólo dos años, que es lo que tardan en alcanzar su madurez sexual.
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Tabla 1: Récords de edades en anfibios que pueden hallarse en la Península Ibérica.
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Imagen 2: Larva de Lissotriton boscai. Fotografía tomada por Carlos García Díaz-Miguel

Del medio acuático a la conquista terrestre

Ya hemos comentado un poco algunas características curiosas de este grupo, ahora, hablaremos sobre su origen.

Pensar que todos los seres vivos del planeta tienen una conexión, resulta complicado, impensable. Pero tenemos antepasados comunes con las mariposas o pinsapos y, por supuesto, también con los sapos y tritones. Hay un hilo fino pero muy extenso, del cual, si tiramos, poco a poco desenredaremos nudos que nos llevarán al origen de lo que llamamos vida. En este hilo, encontraremos especies que, debido a nuevos intentos de buscar nuevas formas de vida, desaparecieron, dando lugar a otras nuevas.

El ciclo de vida de los anfibios comienza hace unos 400 millones de años, en el periodo Devónico. Un periodo de grandes variaciones. Inmensos terrenos emergentes llamados Laurasia y Gondwana, que posteriormente se unirían para formar lo que llamamos Pangea. Aparecerían las primeras especies vegetales como helechos, colas de caballo o copodios, que se extienden formando grandes bosques, en los surge la vida de pequeños artrópodos que serían insectos no alados. Nuestros queridos anfibios aún no existían. Sus antecesores eran aún acuáticos, pero estaban preparándose. “Pronto” habría cambios fisiológicos que serían necesarios para salir al medio terrestre. Cambios como minimizar la pérdida del agua, soportar su propio peso o desarrollar nuevos sistemas de respiración, entre otros. Una vez pasado todo esto, los anfibios salieron y pisaron tierra.

Según la apreciación de los paleontólogos, los anfibios evolucionaron a partir de unos peces ancestrales del tipo de los Sarcopterigios o peces de aletas lobuladas, que aparecieron en el Devónico temprano, hace 408 millones de años.

Los anfibios verdaderos aparecen hace 365 millones de años, en el Devónico superior; dichos anfibios fueron tetrápodos que se adaptaron al proceso de invasión terrestre conocidos como Ictiostégidos (Ichthyostega). Ichthyostega se ha considerado un eslabón entre pez y anfibio. En lugar de aletas carnosas, tenía patas y pies con dedos, que probablemente utilizaba para desplazarse, tanto en la tierra, como sumergido en el agua. Poseían grandes y anchas cabezas y un estilo de vida acuático o semiacuático. De forma similar a los anfibios actuales, presentaban una línea lateral (órgano sensorial que permite a los peces detectar vibraciones y movimiento en el agua) y podía respirar a través de la piel. Además, ponían los huevos en el agua, de los cuáles nacían renacuajos que posteriormente, sufrían una metamorfosis para convertirse en adultos como los anfibios actuales.

Otros anfibios intermedios fueron los Laberintodontos avanzados, los cuales recibieron su nombre debido a que el esmalte de sus dientes tenía forma de laberintos. Estos animales tenían el cuerpo alargado, con un cráneo grande en comparación con el tamaño corporal, y eran dorsalmente aplanados. Se consideró que los anfibios desarrollaron la forma primitiva de reproducción a través de huevos que depositaban en el agua, tal como los grupos de peces.

Pero al final del Pérmico, hace unos 252 millones de años, lo que se conoce como La Gran Mortandad (se dice que confluyeron varios motivos para que se hiciese posible, el mayor desastre natural conocido) desaparecieron el 95% de las especies marinas y más del 70% de los vertebrados terrestres. Los anfibios supervivientes no lo tuvieron fácil, pues fueron superados por los reptiles, comenzando el dominio de los dinosaurios. Hasta que, en la actualidad, quedo un único linaje: los lisanfibios. Nuestros anfibios actuales, existiendo actualmente, cerca de 8000 especies dentro de este grupo.

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Imagen 3: Ejemplar adulto de Pelodytes punctatus. Fotografía tomada por Carlos García Díaz-Miguel.

Bibliografía:

Ecología, estudio y conservación de los anfibios. Ricardo Reques. Tundra ediciones.

DÁVILA, Carlos Alberto Cañas. El origen y la evolución de las serpientes. “Serpientes venenosas”, cuadro del Maestro Juan Carlos Suárez., p. 25.

Carlos García, Biodiversidad

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