Antes de medir, Pensar.

Medir nuestras emisiones, vertidos o caracterizar nuestros residuos no es una tarea compleja, pero sí delicada. En algunas ocasiones nos encontramos en nuestro trabajo con mediciones de OCA (Organismo de Control Acreditado) sin sentido, con un volumen surrealista de parámetros o excesivamente cortas de los mismos, incluso con resultados incoherentes o con muestreos mal planteados, sin que nadie haya hecho nada al respecto. De hecho, son las más las ocasiones que nos encontramos con que las mediciones reglamentarias no son siquiera abiertas u ojeadas por la empresa, sino que pasan directamente al cajón de papeles del medio ambiente sin que sirvan para nada mas, algo que en cualquier caso no es más que una pérdida de tiempo, dinero y medios.

Medir y no comprobar los resultados obtenidos es como hacerse el chequeo médico anual de la empresa y no preocuparse más que de si eres “Apto” o “No Apto”, sin ni siquiera ver cómo están tus resultados analíticos.

Sin embargo, el control de parámetros de emisión, vertido, o incluso las analíticas periódicas de residuos, pueden resultar muy interesantes, útiles e incluso servir de herramienta para el diagnóstico precoz del propio proceso y la prevención de futuros problemas en el mismo, siempre y cuando se hagan con conocimiento de causa y llevando a cabo un razonamiento lógico de lo que queremos, necesitamos y vamos a hacer.

Os ofrecemos a continuación una serie de premisas básicas a tener en cuenta por cualquier responsable ambiental, profesional del sector o encargado, de forma que los controles reglamentarios sean útiles, rentables y fructíferos para vuestra empresa:

medir contaminantes en emisión o vertido
Focos de emisión en la industria.

¿Qué voy a medir?

Esta es la primera pregunta a hacerse en caso de tener que realizar unas mediciones, y aunque pueda parecer sencilla, es una pregunta envenenada pues lo que vamos a medir en el foco o punto de vertido de nuestra empresa puede depender de dos factores:

  • Por un lado, lo suyo es que midamos en función del proceso que de origen a la emisión o vertido a controlar, estableciendo los contaminantes que es previsible emitir en función de las características del mismo.
  • Por otro lado, lo suyo es medir lo que la normativa y/o la autorización ambiental que haya emitido el órgano competente nos digan, de forma que podamos demostrar que cumplimos con lo que nos piden y estamos en situación de cumplimiento legal.

Aunque sería lo suyo, ambos factores no tienen por qué coincidir, y de hecho en muchas ocasiones así ocurre. Hemos visto procesos que se veían avocados a medir parámetros que no era posible que emitiesen (hemos tenido clientes en yeseras que tenían obligación de medir SO2, algo técnicamente imposible) y hemos visto procesos que emitían contaminantes que en ningún momento eran requeridos por la normativa o por el órgano competente, cuyo control sin embargo era crucial para el medio ambiente y la empresa.

Nuestro consejo en este punto es triple: Mide lo que legalmente tengas establecido, reclama ante el órgano competente con fundamentos técnicos suficientes lo que no te corresponda medir, de forma que te ahorres un dinero importante que podrás utilizar en otros temas, y amplía tus mediciones a aquellos parámetros adicionales que te aporten información sobre el funcionamiento de tu proceso y su impacto real al entorno.

¿Cómo lo voy a medir?

Esta es otra de las preguntas que parecen obvias y que todo el mundo pasa por alto, dejando que en muchas ocasiones esta responsabilidad recaiga sobre el propio organismo de control (OCA), que muchas veces aplica sus procedimientos estándar, la normativa aplicable y poco más (al fin y al cabo esa es toda su responsabilidad).

Medir vertidos mediante OCA.
Vertidos de aguas residuales a cauce

Y no es que creamos que el OCA no puede asesorar a la empresa, pues somos conscientes de que son el mejor apoyo para ello y de hecho nosotros siempre contamos con su asistencia y opinión cuando asesoramos a nuestros clientes, pero es que es el responsable ambiental de la empresa el único que puede marcar las pautas ya que:

  • Sólo él sabe que concentración es previsible emitir para los distintos contaminantes, un aspecto que marca de forma fundamental en muchos casos la técnica de muestreo y/o determinación a utilizar. No será la primera analítica en la que vemos un alto número de parámetros por debajo del umbral de medición de la técnica, cuando seguramente hayan costado mucho dinero.
  • Sólo él sabe en qué condiciones sales los gases o vertidos en el punto de muestreo, y por lo tanto, el único que puede establecer la base para la técnica a utilizar en cada muestreo. Unas emisiones con un alto porcentaje de humedad pueden arruinar, por ejemplo, determinadas técnicas de muestreo.
  • Sólo él sabe qué es necesario caracterizar y por qué en cada momento, puesto que solo el sabe cómo funciona el proceso y qué parámetros son representativos.
  • Sólo él sabe cómo es el proceso de origen de la emisión o el vertido, si presenta ciclos, si es continuo, si se encuentra en parada o en arranque, si está funcionando en condiciones normales o precisa caracterizar algún modo adicional de funcionamiento, etc.

Nuestro consejo : Estudia tus emisiones y vertidos previamente, y exige al organismo de control que mida lo que dices, como lo dices, y en el momento en el que digas, garantizando de esta forma que la medida sea útil y representativa.

¿Lo voy a poder medir?

Como bien decía el famoso sketch televisivo, “si hay que ir se va… pero ir para nada…”. Hemos de recordaros que es responsabilidad de la empresa siempre el tener los focos de emisión y las arquetas de muestreo debidamente habilitadas para la toma de muestras y la medición de parámetros, cumpliendo con todos los requisitos que le sean aplicables por la normativa que haya en vigor respecto a accesos, dotaciones, puntos de muestreo, dimensiones, etc.

Tampoco está de más revisar que todos los procesos con emisiones o vertidos que vayamos a medir el día que venga el OCA

La OCA lo único que debe hacer el día de la visita es verificar que los focos están debidamente habilitados, y no será la primera vez que nos dicen que un organismo de control se ha dado la vuelta el mismo día de la visita, sin medir, cobrando el desplazamiento a la empresa, y sin tener los debidos resultados por no tener bien habilitados los focos o por que el foco en cuestión dio problemas.

Nuestro consejo: Revisa bien las condiciones de tus focos y procesos, y garantiza que todo está en orden antes de que venga el OCA a medir.

¿Qué OCA será mejor para medir?

Como ya contamos en su momento en nuestro “10 Principios básicos para el Responsable de Medio Ambiente”, creemos que lo mejor es que no haya ningún compromiso con nadie, y que el responsable de medio ambiente tenga capacidad suficiente para buscar el OCA que mejor se adapte a sus necesidades técnicas y económicas.

En España, al igual que en muchos otros países, existe normativa que regula y acredita a estos organismos de inspección en base a distintas normas, pudiendo encontrar los OCA que mejor te convengan en cada caso en la web del organismo de acreditación que corresponda, como por ejemplo ENAC. Es posible que sea necesario también asegurarse que dicho OCA está reconocido por el órgano ambiental competente, e incluso sería interesante acudir a este tipo de fuentes para encontrar referencias útiles sobre el trabajo realizado por estos organismos.

La experiencia también es un grado, así que consulta y déjate asesorar por compañeros del sector para ver qué OCA funciona mejor y da más garantías, luego pide ofertas a todo el mundo para ver qué te dan y cuánto te piden…. eso sí, como en cualquier otro sector, no te dejes embaucar por rebajas imposibles o por ofertas surrealistas que poco o nada tienen que ver con tu proceso. Marca los tiempos y las condiciones fundamentales de tu solicitud y revisa que se cumplen todos tus requerimientos cuando te llegue la oferta.

Nuestro consejo: No te cases con nadie, pide ofertas a todo el mundo y revisa las condiciones que te dan para la medición, tanto económicas como técnicas, para elegir la oferta que mejor se adapte a lo que necesitas con el precio más económico.

¿Qué hacer cuando vengan a medir?

Además de dejarles entrar (y aunque suene a broma esto también forma parte de nuestra dilatada experiencia), lo suyo es que se acompañe al OCA para:

  • Garantizar que todo es conforme y se dispone de todos los medios necesarios para llevar a cabo las mediciones.
  • Acompañar y registrar las actuaciones llevadas a cabo por la OCA, los resultados in situ observados y los parámetros de funcionamiento de los procesos en cada momento.
  • Resolver las dudas o consultas que se puedan tener sobre la marcha, aclarar procedimientos y posibles requisitos de las mediciones, y compartir toda la información que sea posible sobre los controles.

En el momento de las mediciones es cuando más información se debe recopilar tanto de los trabajos realizados como del estado de los procesos, una información que resultará vital de cara a trabajos y fases posteriores.

Nuestro consejo: Acompaña al OCA durante la visita y muéstrate proactivo y colaborador para sacar el máximo provecho e información durante las mediciones.

¿y ahora que tengo mis mediciones qué?

Tal y como ya decíamos al principio de este post, medir y no comprobar los resultados es dejar a medias un trabajo importante de control y seguimiento de los procesos productivos y del propio centro que hace que el propio acto de inspección pierda buena parte de su sentido, suponiendo tan sólo un trámite ambiental a superar que sale muy caro a la empresa.

Una vez recibido el informe de mediciones del OCA, y con la información que se recopiló durante las mediciones, lo suyo es que llevemos a cabo un análisis exhaustivo del documento para:

  • Ver si se supera algún valor límite o si se incumple algún requisito legal, como es lógico, y si estos incumplimientos quedan adecuadamente descritos y registrados en base a la incertidumbre de la medida y otros factores relevantes.
  • Comprobar que se ha dado cumplimiento a todos nuestros requisitos y exigencias para la medición.
  • Velar porque se hayan realizado adecuadamente los cálculos básicos asociados al informe.
  • Analizar, en contraste con los datos de los procesos productivos recopilados, cómo han influido en los valores de emisión las fluctuaciones en los parámetros de proceso registrados, buscando la correlación y explicación a los fenómenos registrados.

Nuestro consejo: No dejes escapar la oportunidad de aprender más de tus procesos y sus potenciales de mejora a través de tus controles reglamentarios.

 

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